martes, 28 de junio de 2011

Hoy hay algo

Hay algo hoy en el aire que no me deja respirarlo, algo en la lluvia que hace que duela en lugar de refrescar, algo en el suelo que destroza mis pies desnudos, algo en mi reflejo que me inquieta... hoy hay algo en el mundo que no se siente bien.
De repente me vuelvo a sentir una pequeña desvalida, demasiado frágil, demasiado cansada; me refugio en tus brazos y doy gracias con todo mi ser de que estás aquí para protegerme del mundo intoxicante en el que abrí los ojos esta mañana, te beso esperando que el aire que exhalas me haga más fácil la tarea de respirar, de que tus labios adormezcan el dolor.
Hoy el mundo está demasiado corrompido para mi gusto, los recuerdos de una vida flotan a mi alrededor enviciando el aire y simplemente quiero alejarlos a manotazos. Pero probablemente debo comprender de que la única forma de limpiar el aire es hacer que esos recuerdos entren en mí, aceptarlos de regreso, saber que son míos.
Respiro ese pesado aire mientras me abrazas, acepto los recuerdos grises que nos rodean, intento dejar de negar mi pasado. El aire huele a decepciones, dolor, desamor, odio, confusión... y de repente, huele a ti; el aire vuelve a estar limpio y el único aroma que percibo es el tuyo mientras hundo mi rostro en tu cuello.
Al fin, un poco de paz.

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