Me siento en el parque sintiendo en mi rostro un Sol tibio que no quema, una brisa suave y apenas perceptible. El aire huele a hojas secas, a un momento en el tiempo en el que todo se detuvo, a una primera sonrisa, un primer beso.
El otoño trae consigo un sentimiento de calidez, de paz, una luz que no lastima y un viento que no da frío... trae consigo el dorado que inunda mi pecho, mi corazón de niña eterna. El otoño es mi estación, de eso no cabe duda.
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