jueves, 21 de julio de 2011

¿Heroína?

La línea entre la valentía y la estupidez es increíblemente fina, casi imperceptible.

No dejo de preguntarme por qué es que me arriesgo, por qué rasco mis cicatrices que apenas curaron, por qué doy la vuelta para dar frente a un monstruo que sé invencible... ¿por qué? Es tarea única de héroes y estúpidos arriesgarse de tal manera para defender a alguien que no pidió ser defendido, la cuestión es saber cuál a cuál de esos adjetivos responden mis acciones.

Estoy consciente de que aún estoy a tiempo de suspender esta autodestructiva misión, pero es que simplemente me niego a seguir viviendo con miedo, y que aunque derrote al monstruo en nombre de alguien más, en su beneficio, siempre tendré la satisfacción de haberlo mirado a los ojos sin miedo, de haberlo herido con palabras, de haber demostrado su debilidad.

Yo sé que nunca leerás esto maldito monstruo, no puedo creer que en algún momento llegué a creer que había bondad en ti, pero afortunadamente ahora me es clara la verdad. Nunca sabrás lo que me hiciste, no te daría esa satisfacción, pero lo vas a pagar, y no sólo por mí. Quizás raya más en la estupidez lo mío, pero valdría la pena ser lo suficientemente estúpida para verte a la cara una última vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario