domingo, 28 de noviembre de 2010

Recuerdos

El repentino ataque de las naúseas por el pasado
imágenes perturbadoras, pero reales.
Quisiera olvidar definitivamente que eso pasó
que el simbólico funeral hubiese sido el final,
pero el olor a fierro permenece insistente
y la naúsea por el nudo en mi garganta sigue ahí.

Malditos sean recuerdos que me atormentan
pasado desgraciado que te niegas a abandonar
saltas sobre mí bajo las luces fluorescentes
jamás me dejarás continuar en paz.

La punzada en mi cabeza, el malestar
las constantes nauseas y las ganas de llorar.
Como si no hubiera bastado vivirlo una vez
he de revivirlo mil veces más.

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