domingo, 12 de septiembre de 2010

Locura

Los ladrillos rojos se ríen entre dientes

Y mientras mi corazón zurce sus propias heridas

El mundo decide girar un poco más lento.

Las nubes ociosas me siguen a la vez que lloro

Y mi vida en cada lágrima se queda en la banqueta,

Mi cabello saluda con amor al viento y

Mis ojos rechazan las caricias del Sol.

Los trocitos verdes que cubren el suelo a mis pies

Se quejan a cada paso pues desarreglo sus peinados.

Como abuelas cariñosas las hojas tocan mis mejillas desangradas

Mientras sigo caminando sin saber a donde ir.

Los caireles de su cabello y su sonrisa expandida hacen a mi corazón sufrir

Y te veo en cada espalda y en cada rostro feliz

Pero se que estoy sola y nunca mas vas a volver.

El concreto agrietado me recibe con crujidos

El chirrido del metal perfora mi alma como agujas,

La llave gira en su única utilidad,

Y el mundo que me observaba ya no existe más.

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