Es duro darte cuenta que un amor no valió la pena. Cada momento de felicidad que pasé contigo me costó lágrimas de sangre, que sepas que este es el último poema que esrcibiré en tu honor... o en el honor del recuerdo de quien creí que eras. Tu ya no vives en mi corazón, sólo el recuerdo.
Desperdicié tantas hojas en ti;
Tantas palabras sinceras,
Tantas lágrimas de tinta
Y momentos de creatividad.
Me gasté en quererte mis mejores días
A mis mejores amigos,
A mi corazón maltrecho
Y mi amor a la vida.
Absorbiste cada carcajada,
Cada beso, abrazo y sonrisa;
Y no me dejaste absolutamente nada,
Soy una cáscara vacía.
Gracias a ti conocí el infierno
Pero no el camino de vuelta.
Me lo has quitado todo,
No sólo lo que tú me diste
Si no también lo que era mío;
Lo que pertenecía a mi mundo.
Te llevaste tu luz
Y mi luz se fue con ella.
¡¿Qué mas quieres de mi?!
Porque… ya nada me queda
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